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Sonrisas en el hospital

Ignacio Berrios, Gianluca Brignardello y Bruno Sansimoni se desplazaron al Hospital General de Niños “Doctor Pedro de Elizalde” y pasaron una agradable mañana con los niños y niñas que se encuentran internados en el nosocomio.

En una jornada emotiva y provechosa, los jugadores del conjunto Xeneize tuvieron el objetivo de apoyar y de sacar la mejor de las sonrisas a los pequeños pacientes que los recibieron emocionados.

Gianluca, Bruno e Ignacio recorrieron las habitaciones de los chicos que estaban acompañados por sus familiares, charlaron con los niños, contestaron preguntas,  trataron de amenizar su estancia en el hospital y, antes de retirarse de cada sala, les obsequiaron llaveros y banderines de la institución Xeneize.

“Me gustó mucho la actividad, el poder compartir la mañana con los chicos del hospital fue estupendo. A cada sala que entrábamos nos recibían con alegría y entusiasmo. Por mí parte, me alegró mucho el hecho de darme cuenta que con solamente una visita estábamos ayudando a cada chico, me hizo sentir muy bien. Fue una experiencia única y ojalá la podamos volver a repetir”, comentó el alero Gianluca Brignardello.

Los papás y mamás de los chicos se tomaron fotografías con la venia del personal del hospital mientras que el base del conjunto que disputa la LNB, Bruno Sansimoni comentó: “Fue un momento muy emotivo, ver a los chicos sonreír cuando entrábamos a saludarlos, a darles algún presente, a charlar con ellos, alegrar a niños cuando no la están pasando bien, está muy bueno. Siempre que se pueda ayudar y aportar un granito de arena, bienvenido sea. Ojalá se repita”.

Nacho Berrios, pivot del equipo que disputa la LDD destacó: “Me encantó la  visita que hicimos, estar con los chicos que están pasando un momento no grato siempre sirve, alegrarles el día, sacarles una sonrisa, saber cómo están, como se sienten, cuál es su situación, conversar con los papás, me gustó mucho”.

Alejándolos de su realidad diaria, la visita ha resultado una experiencia inolvidable y enriquecedora para todas las partes. Sonrisas, caras de felicidad y momentos de complicidad han puesto de manifiesto el carácter dulce de una vivencia especial.