El Presidente de Boca le habla a los Socios acerca del Predio de Ezeiza, entre otros temas. Tan importante como imperdible.
Una obra para los socios
Boca Juniors es un constante desafío. Por su historia, por sus laureles, por su gigantesca convocatoria. En el plano deportivo, hay que pelear incansablemente, siempre, para multiplicar tanta abundancia de gloria. Pero en lo institucional existen enormes responsabilidades para quienes tienen a su cargo la conducción de la entidad. Una administración que debe responder directamente a sus socios, que manifestaron su voluntad con su voto, democráticamente, sin atropellos.
Hoy Boca Juniors se enfrenta a dos desafíos significativos. Uno de ellos, profundizar la integración del Club con el barrio. Boca es La Boca, así nació y así será siempre. La gloria xeneize no puede ser completa mientras a la sombra de la Bombonera haya una sola familia vecina con necesidades. La institución deportiva va a fortalecer su lazo social para contribuir al desarrollo de una porción de Buenos Aires que se ganó el derecho de ser considerada patrimonio cultural argentino. No hay visitante extranjero que abandone Argentina sin pasar por la Bombonera, ícono del barrio junto al célebre paseo tanguero “Caminito” y la arrabalera “Vuelta de Rocha”.
El segundo desafío nace por la disposición permanente de esta Comisión Directiva que conduzco para escuchar y satisfacer las demandas de sus asociados. Boca sabe que sus socios, además de concurrir a la cancha, merecen disfrutar de las actividades deportivas y recreativas con las que el club está en deuda desde hace años, quizá décadas. Por ello, se puso “manos a la obra” para avanzar en la edificación de un polideportivo largamente soñada, en Ezeiza, con todo el confort y los servicios que la familia boquense merece. En un amplio predio de 30 hectáreas, además de canchas para las prácticas del equipo profesional y las divisiones inferiores (que podrán ser presenciadas), el socio tendrá “su” lugar para jugar al fútbol y otros deportes, disponer de cómodos vestuarios, quinchos con parrillas y otros beneficios. Como corresponde, serán los mismos asociados los que determinen qué nombre llevará el nuevo complejo.
Una obra para todos los socios xeneizes. Porque Boca Juniors debe cumplir con cada uno de ellos. Los que deciden, los que merecen ser escuchados. En definitiva, los verdaderos dueños del club más prestigioso del país.
Jorge Amor Ameal
Presidente del Club Atlético Boca Juniors