Los hinchas de Boca colmaron el José Amalfitani con sus banderas y cantos. Corearon los nombres de Palermo y Riquelme y vivieron el partido como siempre, haciendo sentir a sus jugadores locales otra vez.
Boca siempre llena, y la cancha de Vélez no fue la excepción. Los hinchas llegaron en gran número y agotaron las localidades brindadas por el local. Se hicieron escuchar a lo largo de los 90 minutos marcando presencia en las tribunas.
Además acompañaron a uno de sus ídolos, Martín Palermo, en un momento por demás especial para el goleador. Palermo llegó a las 218 conquistas en Boca y el público le agradeció por cada gol, por cada grito.
Como siempre, Boca se hizo fuerte en Liniers a través de su gente. Como ocurre habitualmente, los jugadores estuvieron respaldados desde una de las cabeceras. Muchas banderas se hicieron presentes para ponerle un color bien Xeneize a la noche en el estadio de Vélez.
Textos: Redacción Boca Juniors