Battaglia, que sigue la recuperación de su tobillo, estuvo en la pensión de Boca aconsejando a los más chicos acerca de cómo superar las duras etapas de lesión.
Las lesiones son parte de la vida de un jugador de fútbol. Por ello en el complejo habitacional, donde conviven decenas de jugadores, es común ver férulas, muletas, walkers y yesos a lo largo del año.
Una lesión deja no sólo al jugador fuera de la cancha sino también con el ánimo lesionado. El síntoma externo de la ruptura de ligamento es mayor en la motivación y en la fortaleza de un futbolista, quien día a día se sacrifica por dar lo mejor en un entrenamiento y ganar la titularidad de un puesto en el equipo.
Pocas son las personas que conocen la realidad del jugador que lejos de su casa y amistades, persigue el sueño de triunfar con la tenacidad de enfrentar las adversidades.
Sebastián Battaglia, sabe del tema y se acercó a la pensión a charlar con los chicos. “Siempre supe que a pesar de la lesión volvería a jugar” esas palabras hicieron eco en el comedor y le sacó una sonrisa a más de un residente.
"La meta es jugar y una lesión no es más que eso, no te quedes a mitad de camino..." Ese fue el mensaje de Battaglia, quien además entregó los premios a los ganadores del concurso de orden y limpieza por habitaciones y dejó un testimonio de sacrificio y motivación en cada uno de los chicos.
Textos: Redacción Boca Juniors