NOTICIAS

Copa Libertadores junio, 27 | 10:55

El diez eterno

Riquelme quiere ganar su cuarta Copa Libertadores. Esta noche sacará a pasear su magia para alimentar la ilusión del hincha que quiere gritar la palabra deseada en Brasil.








Román y la pelota pegada a los pies. Con la mirada en alto y el gesto ceñido. Esa es la postal que mejor lo representa. La un hombre que es diferente al resto porque la claridad en su cabeza combina a la perfección con la calidad de sus jugadas. Esa misma foto se repite con el pasar del tiempo hace ya quince años. Y la imagen, a pesar de los cambios que la década le generó, es la misma. Riquelme vestido con la diez azul y amarilla. Alrededor de él los trabajadores incansables que luchan por el triunfo con los dientes apretados.

El retrato se pintará en la Bombonera esta noche. El hombre en cuestión se vestirá de gala para salir a demostrar todo su potencial. Para intentar mostrarle al público que el fútbol todavía no se agotó en el barrio de La Boca. Riquelme tendrá el deber de liderar a los otros diez jugadores que aspiran al título. Lo debe hacer porque es el capitán, el ídolo máximo del club y el diferente que tienen los que conduce el Emperador.

Algunos flashes rápidos recuerdan la historia de Juan Román en la Copa Libertadores. Imágenes de un pasado que no es tan viejo y que lo pinta como jugador. Seguridad pura cuando le tocó patear el penal frente a Palmeiras en el 2000, juventud y ambición cuando esperaba arrodillado y rezando la definición por penales frente al Cruz Azul en 2001, belleza y precisión cuando lideró el triunfo frente a Libertad de Paraguay en el 2007, talento y conducción en la final frente al Gremio en el mismo año. Todos recuerdos de ese hombre de apellido Riquelme. Una palabra que toda la vida quedará pegada a Boca.

 


 

Copyright 2002-2013 © - www.bocajuniors.com.ar - Contáctenos