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“Hacer un mate e ir a entrenar al club es una de las cosas más lindas del día”

Guido Mosenson, arquero y uno de los referentes del equipo de futsal, cuenta la felicidad de haber vuelto al club y cómo pasa esta cuarentena. Para leer en casa...

El año pasado y por decisión propia, Guido Mosenson decidió alejarse por completo del futsal. Pero el arquero fue uno de los elegidos por Hernán Garcias para afrontar este nuevo proyecto. Y volvió a casa. ”Extrañé un montón el mundo Boca. Los desafíos, las charlas técnicas, el esforzarse por mejorar día a día. Es una motivación que no se encuentra fácilmente en otro lugar”, cuenta hoy desde casa, en plena cuarentena, ansioso por volver pronto al ruedo.

Hoy sus días, como los de todos, son bastante diferentes a los de su rutina habitual:
“Me levanto a las 8:30, le doy una vuelta manzana a Narita (la perra). Me armo un mate y abro la computadora. Trabajo desde casa en forma online en la tienda que armé en 2018 hasta cerca del mediodía. Luego, almuerzo junto a mi mujer y una vez que termino, hago algunas cosas pendientes de trabajo. Duermo una siesta y a las 17:00 horas todos los días nos entrenamos vía zoom con el profe Giuliano. Después ducha y descanso. Algo de series, otro mate, libro... Y encaro la cena. El 99% de las veces cocina Ilu. Terminamos de comer y ya encaramos para ir a dormir”.

El equipo no pierde el ritmo logrado en la pretemporada y en esta cuarentena obligatoria se sigue preparando para lo que será el retorno de la competencia (aún con fecha a confirmar), cuando las autoridades lo dispongan. “Entrenamos todos los días en la parte física con el profe. Tenemos un seguimiento de la nutricionista que nos brinda información para no caer en el bajón alimenticio de esta cuarentena. Una vez por semana, tenemos charla grupal con el cuerpo técnico para analizar partidos nuestros como de rivales y mantenernos conectados y frescos”.

Con respecto al plantel para esta temporada, el arquero analizó: “Me encontré con un equipo nuevo, con mentes frescas, con ganas de afrontar nuevos desafíos. Hay mucho hambre en este vestuario; sólo necesitamos que lo que entrenamos empiece a salir a la luz”, comentó. Aunque advirtió: “Tenemos que seguir trabajando en equipo. Hace falta conocernos más, y por más que entrenemos muy bien, necesitamos el rose de los partidos para seguir conociendo a nuestros compañeros. Sin duda estamos por buen camino, hay mucho potencial”.

Para terminar, dejó un lindo mensaje para los chicos de las divisiones inferiores: “En la medida de lo posible se sigan entrenando, que miren videos, si pueden ser suyos o de su equipo mejor y que esto va a pasar, como pasa todo. Y cuando llegue el momento de ponerse la casaca, estén preparados para dar lo mejor de sí, que toda esta energía que hoy está sin explotar del todo la utilicen para bien, para salir a la cancha frescos”.