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Recuperó la memoria

Estupendo triunfo del Xeneize ante Instituto por 93 a 68, para comenzar a recuperar el terreno que había perdido en las últimas fechas. Tomás Cavallero, con 21, fue el artillero de Boca; mientras que Santiago Bruera, con 22, lo fue para la Gloria.

Boca se debía una actuación así y la pudo tener en su casa ante un animador excluyente. El equipo de Manuel Gelpi recurrió al sentido colectivo que tuvo a comienzo de temporada y apabulló a Instituto.
 
El marcador final no se esperaba al comienzo del encuentro. Es que la visita dominaba los dos tableros con Santiago Bruera como rebotero y goleador. Es más, Manuel Gelpi tuvo que pedir minuto porque los suyos estaban 2-10 en 4´ de juego y sin demasiadas respuestas. Bruera ganaba en la pintura y había hecho ocho puntos. Lo fue emparejando Boca con trabajo de hormiga, y con algunos puntos de Barreiro y un triple de Pereyra rápidamente estuvo 11-10 arriba, estableciendo una paridad que duró hasta el final del cuarto con el 22-22.
 
La tónica fue la misma hasta promediar el segundo. La gran conducción de Alejo Paoloni dándole descanso a Facello, cambió la cara de Boca para bien, junto a Conte Grand, Mauro Pérez y la aparición en juego de Cavallero. Los de la Docta se frenaron, Bruera era anulado, Buchaillot (que había conducido bien) se cargó de faltas y así Boca sacó la máxima de 42-30. Con algunos puntos de Tulián y Pedano, la visita achicó y se fue 44-37 abajo al descanso.
 
El tercer capítulo fue todo de Boca, con seis triples (Cavallero dos, Pereyra tres y Barreiro) quebró la frágil zona de un Instituto errático por demás. El elenco cordobés, que contó con siete hombres (Reyes firmó pero no ingresó, seguramente pensando en el choque de Liga Nacional), dependió de Tulián y Pedano pero no le dieron tantas soluciones. Boca fue sacando 20 puntos casi sin despeinarse, pero el final del cuarto mostró un 70-53.
 
Se sabía que Instituto tenía que cambiar de raíz si quería ¨volver¨ al juego. El primer indicador selló su suerte. Tuvo seis libres y erró cinco. De poder estar a diez, pasó a quedar a 15. Boca sumó de a poco con varios de sus relevos y lo liquidó mucho antes del final, mientras que la visita solo dejó lugar para los puntos de Bruera, que así fue goleador de la noche. Como nota de color, se siguió jugando con intensidad hasta el último segundo, con faltas y lanzamientos libres por doquier.