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Abrazo de gol

Ángel Clemente Rojas cumple 75 años este miércoles y Carlos Tevez, que con un gol lo alcanzará como 16o goleador de la historia de Boca, lo saludó con afecto. Lee los detalles de este encuentro de ídolos.

Aunque los separen cuatro décadas, la vestimenta, el corte de pelo y las preferencias musicales, Ángel Clemente Rojas y Carlos Alberto Tevez se dan ese abrazo prolongado, con el imponente estadio de testigo, porque sus historias van de la mano.
 
De cuna humilde y gambetas aprendidas sobre pisos desparejos, hicieron el curso de perfeccionamiento en las divisiones inferiores de Boca. Debutaron de pibes en la Primera, hambrientos de gloria, rodeados por tipos de linaje ganador. Conquistaron al hincha con esa mezcla de habilidad, coraje y valentía para prevalecer en las condiciones más desfavorables. Fueron ídolos tempranos. Salieron campeones. Tuvieron sus conflictos. Uno a los 75 años (los cumple este miércoles) y otro a los 35, desde hace rato están en la galería de los más queridos. Y también ranquean alto, con 79 y 78, en la tabla de goleadores.
 
"¿Cuántos te faltan para alcanzarme? ¿Uno nada más? Te lo presto", bromea Rojitas y acelera la risa fácil de Carlitos. "Mirá que yo no pateaba penales. De eso se ocupaban Corbatta, que era un crack para pegarle a la pelota, o Valentim, que le daba fuerte. Y después agarró el Chapa Suñé", recuerda Ángel. 
 
Los dos coinciden al momento de elegir un gol: "El primero". Rojas se lo metió a Gimnasia en el torneo de 1963 y Tevez a Olimpia en la Libertadores de 2002, ambos en casa. "El primero es especial porque es el que te imaginaste siempre, más en esta cancha y con toda la gente", comenta el Apache. 
 
Uno le debe el diminutivo a la comparación con Alfredo Hugo Rojas, tanque de área. El apodo del otro se vincula con su crianza en uno de los barrios difíciles del conurbano.
 
Así como Carlos ha tenido una incursión exitosa en el mundo del espectáculo con su serie, Ángel también acredita una participación cinematográfica. Fue uno de los protagonistas de "Paula contra la Mitad más Uno", película de 1971 en la que un grupo de audaces delincuentes secuestraba al plantel xeneize antes de un superclásico.
 
También se enorgullecen los dos de la calidad de jugadores con los cuales compartieron equipo. "Con el que mejor me llevé fue con Beto Menéndez, que venía de River. Nos entendíamos de memoria. Otro crack fue el Tano Novello", comenta el dueño de la cintura mágica. "Yo tuve la suerte de jugar con muchos grandes, pero el monstruo era Palermo. Sabíamos que arrancábamos 1-0 con él", elogia el ex United, City y Juventus al Titán destructor de redes. Por cuestiones de calendario, coincidieron pocas veces con Potente y Riquelme respectivamente.  
 
Usaron varios números en su carrera. "Yo no me fijaba en el que tenía en la espalda, lo único que me interesaba era agarrar la pelota. Muchas veces usé el 9, pero nunca fui de estacionarme allá arriba, me gustaba bajar para armar juego", le explica Ángel a un Carlos de estilo parecido. "Hay números emblemáticos en Boca, sobre todo el 5, el 9 y el 10. No son para cualquiera", avisa el actual N° 10 xeneize.
 
"Fenómeno", le dice Rojitas a uno de sus más calificados sucesores. Y pregunta: "¿Puedo traerte una camiseta para autografiarla?". Carlos le devuelve: "¿Una camiseta tuya? ¿Sabés lo que vale?". 
 
Prometen verse pronto en el mismo lugar donde emocionaron e hicieron gritar a millones de hinchas. Rojitas y Carlitos, dos de las muchas razones que han hecho tan grande a Boca.