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Una estrella más

Boca derrotó 3-1 a Gimnasia y se quedó con la Copa Metropolitana de voley femenino. Nueva alegría para un equipo que siempre va por más.

Hay equipos que parecen estar tocados por la varita mágica. Esos que se sabe que siempre tienen un plus más para dar cuando se acercan las instancias decisivas. Es el caso del voley femenino de Boca que demuestra torneo a torneo su insaciable apetito de gloria y también la capacidad necesaria para quedarse con los trofeos. Es el caso claro de esta edición de la Copa Metropolitana con una hoja de ruta complicada para el equipo de Eduardo Allona.

Luego de un comienzo duro y con muchas jugadoras fuera del equipo, el Xeneize tenía que ganarle a River en Núñez para clasificarse a semifinales y lo hizo tras un quinto set memorable. El rival para llegar a la final era ni más ni menos que el siempre duro San Lorenzo en el Bajo Flores, pero un contundente 3-0 metió a Boca en la definición. Y en el partido clave llegaba el entonado Gimnasia que arribaba a este encuentro tras eliminar a Estudiantes.

La contundencia de Boca quedó claramente expuesta en los dos primeros sets del partido. Primero 25-13 y luego 25-16 para empezar a encarrilar el título, pero las Lobas sacaron a relucir su orgullo, dieron pelea en el tercero y se lo llevaron de arremetida sobre el final con un apretado 27-25. Había partido todavía en el Quinquela, faltaba aún un esfuerzo más para lograr la consagración por la que tanto se había luchado en los partidos previos.

Y, como no podía ser de otra manera, Boca hizo ese esfuerzo, puso un plus más en un momento difícil y se quedó con el cuarto set. La cosa no arrancó fácil (6-6), pero un 10-6 empezó a destrabar la paridad en el marcador y a desmoronar en lo anímico a la visita. Lo supo controlar el equipo de Allona y lo cerró 25-18 con una definición de Corbalán en la última pelota de la noche. Luego llegó el tiempo de las medallas, los trofeos y las felicitaciones.

Salud campeonas, a seguir festejando.

Leonardo Chianese (Prensa Boca)